Desafío
Una empresa comercial mediana trabajaba con tres sistemas separados: CRM (datos de clientes, ofertas), gestión de inventario (almacén, pedidos) y contabilidad (facturas, pagos). Los datos de clientes, catálogos de productos y estados de pedidos se sincronizaban manualmente mediante copiar y pegar entre los sistemas, con los consiguientes errores y un esfuerzo estimado de varios días-persona por semana.
Solución
Construcción de una capa de integración central basada en n8n como motor de flujos de trabajo. En concreto: los nuevos pedidos en el CRM generan automáticamente órdenes de compra en la gestión de inventario. Al cerrar un pedido, se crea la factura en contabilidad y se envía al cliente. Los niveles de stock se sincronizan entre la gestión de inventario y el CRM, para que el equipo comercial siempre vea las disponibilidades actualizadas. Los flujos de trabajo se ejecutan en contenedores (Docker) y utilizan PostgreSQL como eje central de datos y Redis para el procesamiento de colas.